lunes 9 de junio de 2008

Una mañana.-


Una mañana cualquiera, en la cual pienso que quizás no será uno de esos típicos días, que algo diferente sucederá, pero… error, la verdad que no es así. Es la típica mañana solo que hace mas frió de lo común pero en realidad para mi no es tanto, estuve un año en un lugar donde la mínima fue menos diez grados y la verdad que no era muy grato ya que a las diez de la mañana salía un sol gigante y resplandeciente que siempre me quemaba las piernas.
Está mañana estaba mas helada, diría que es una de mas helada desde que recuerdo que empezó el otoño este año, no sé por que salí tan feliz, quizás era por que sabia que no iba al colegio, que me dirigía a otros rumbos?, no lo sé. Iba bastante abrigada escuchando “contigo del canto del loco” canción que jamás me aburre, y recordé algunas cosas junto a ti, la verdad que esta es la segunda vez que te recuerdo tanto en una mañana. Mientras caminaba por algunas calles del centro veía grandes edificios confeccionados a la antigua por su supuesto, cosa que me encanta como es el sector donde esta la universidad de chile y la biblioteca nacional junto al cerro santa lucia, en ese momento otra vez apareciste en mi mente, por que me imagine que quizás todo eso hermoso que estaba viendo yo lo podría estar compartiendo contigo, se que te gustaría mucho, pero al rato te aburrirías, conociendo como eres.
Después de un rato de caminar entre al metro el cual estaba llenísimo y me llamo tanto la atención observar tantas cosas; vi gente de mi cuidad, la cual viví años y fue extraño para mi ver tanta gente conocida en una cuidad que en realidad no va mucho conmigo, y recordé el colegio, bellos momentos, malos, tristes y felices. Comencé a cuestionarme y analizarme que cambios ha surgido en mí estos 3 últimos años desde que me aleje de las cosas que mas amo y hoy en día valoro. En realidad son bastantes e incluso existen algunas que no han cambiado en absoluto, por mucho que yo quiera, es inconscientemente la verdad pero si hay algo que siempre detestaba era llegar a convertirme en una persona mas del monto, me refiero a la gente que hay aquí, no quería convertirme como ellos, pero luego de ver como corren, como si los semáforos micros y metro los dominaran, pasan a llevar gente etc. en ese momento me di cuenta que me estoy convirtiendo día a día en una más de esta cuidad, espero que no sea por mucho tiempo, deseo salir pronto de acá y tener mi casa en la cuidad que mas amo, junto a personas que amo.
Justo ahí, cuando pensé en eso, y en ti, comprendí que no fue una mañana como otras.